Los concejales ‘rebeldes’ se mantienen fieles a la promesa hecha a los votantes de Mijas

En mi último artículo escribí que no sabía exactamente qué pasaría en Mijas en la investidura y elección del nuevo alcalde. Tampoco sabía lo que iba a pasar inmediatamente antes o después de la reunión.

El Partido Popular de Nozal ganó las elecciones, pero con una mayoría simple, no lo suficiente para formar un gobierno. Fue entonces cuando los peces gordos se acercaron al plato en las personas del Secretario General del Partido y Presidente Provincial.

En una larga conferencia telefónica en la víspera de la investidura con los 9 concejales del PP, Bendodo ordenó a los concejales que votaran por Maldonado para que continuara como alcalde durante los próximos dos años. Estaba dispuesto a vender Mijas para la presidencia de la Diputación y de la Mancomunidad. No esperaba lo que iba a encontrar. Uno por uno los concejales electos declararon que Mijas era su prioridad y que se habían comprometido con el pueblo de Mijas a no permitir que Maldonado continuara como alcalde por la fuerza de sus votos.

La reunión continuó hasta altas horas de la noche con Nozal asegurándose de que cada consejero conociera las consecuencias potenciales de desafiar al partido Provincial, Regional y Nacional. No hubo vacilación: ¡Mijas no está a la venta!

Dos horas antes de la investidura sonó el teléfono y se volvió a emitir la orden: «Voten por Maldonado o por otro». La respuesta no cambió.

A las 19:00 horas de ese mismo día se nos informó de que se habían iniciado acciones disciplinarias contra los 9 Concejales por un «Acto de Rebelión» y que esto podría resultar en nuestra expulsión. Los nueve nos sentamos impasibles, pero con un cálido resplandor interior sabiendo que habíamos cumplido nuestra parte del trato con el pueblo de Mijas que no deseaba que Maldonado volviera a ser alcalde con los votos del PP.

Pasé muchos años al margen del gobierno en el Reino Unido y sé que este tipo de cosas ocurren, no sólo en la política, sino también en las grandes empresas. Pero yo les pregunto: «¿Esto lo hace correcto? Es legal, pero ¿es moral?» Una pregunta retórica, en realidad. Cuando los partidos ven a los ayuntamientos locales como una muestra de sus mayores ambiciones, independientemente del efecto que tengan en los ayuntamientos, en el municipio y en las personas que han votado por ellos, es, en mi opinión, inaceptable.

No sabemos exactamente qué nos depara el futuro, pero nuestro cargo de Concejales es un nombramiento personal, por lo que a pesar de todo, seguimos siendo Concejales e incluso en la oposición apoyaremos al nuevo Alcalde en todo lo que podamos en beneficio de Mijas y sus residentes.

Estoy muy orgulloso y honrado de ser el primer consejero británico en Mijas y de hacerlo junto a Ángel Nozal y su equipo, y de reconocer que Nozal era el único líder del partido que había presentado a un extranjero en su equipo, no pude resistirme a llevar el kilt, a pesar de que 8 yardas de lana pesada (diseñada para el invierno escocés) era algo así como un reto en el calor de julio de la Costa del Sol.

Add comment